Lo sucedido el domingo en el aeropuerto de Detroit cuando un nigeriano registrado en una lista de seguridad abordó un vuelo procedente de Amsterdam con explosivos ocultos en su cuerpo, comienza a tener secuelas en México. Cientos de pasajeros que por una u otra razón viajaron a Estados Unidos en las últimas horas tuvieron que enfrentar excesivas medidas de seguridad antes de tomar su avión, no importaba si se trataba de una aerolínea mexicana o estadounidense. Nos cuentan, que entre los encargados de revisar física u ocularmente a los pasajeros, y eso es lo curioso, había gente que llamaba la atención por su apariencia física. Había altos y güeros, y de eso dieron fe algunos usuarios. Ante el temor de que suceda otra catástrofe como la del 11 de septiembre, el gobierno de Washington no dudará echar mano de personal dentro y fuera de Estados Unidos para evitar que un terrorista aborde uno de los vuelos que tengan como destino alguna ciudad de la Unión Americana. Los miles de mexicanos que a diario viajan al vecino país del norte tendrán que acostumbrarse, otra vez, a quitarse hasta los zapatos, antes de subir a un avión.
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BAJO RESERVA; EN EL UNIVERSAL: “Lo sucedido el domingo”
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