EL NUEVO HERALD publica que los dos grupos paramilitares protestantes más importantes de Irlanda del Norte anunciaron el sábado sus primeros desarmes, prometiendo que no volverán las décadas de asesinar a civiles católicos. Juntos, ambos grupos proscritos mataron a casi 1.000 personas en la campaña para reprimir al proscrito Ejército Republicano Irlandés. Ante la imposibilidad de identificar a los miembros del ERI que vivían dentro de las áreas católicas minoritarias, optaron por aterrorizar a toda la comunidad católica con disparos de ametralladoras y ataques dinamiteros contra las reuniones sociales católicas en la que cayeron indiscriminadamente jóvenes y ancianos. Además, asesinaron a los católicos que se perdieron en zonas protestantes o se afincaron en distritos protestantes – torturándolos en ocasiones para arrancarles “confesiones” falsas de su pertenencia al ERI. Un grupo, la Fuerza de Voluntarios del Ulster, dijo que destruyó la totalidad de su armamento durante una reunión secreta del 12 de junio con los jefes del desarme. El otro, la Asociación de Defensa del Ulster, dijo que entregó la primera partida de su arsenal y que en los próximos meses continuará el proceso, refiere EL NUEVO HERALD.
“La lucha ha terminado. La paz y democracia han sido alcanzadas y ha desaparecido la necesidad de una resistencia armada”, proclamó la declaración escrita por los comandantes de la Asociación de Defensa del Ulster. “En consecuencia hemos inutilizado permanentemente nuestro arsenal de armamento”. En una declaración leída por un miembro desenmascarado en una conferencia de prensa ofrecida en Belfast, el grupo Voluntarios del Ulster dijo que había “completado el proceso de inutilizar totalmente las armas y explosivos, de forma irreversible y dejándolos sin posibilidad de uso”.

