La cantante estadounidense Britney Spears recibió el viernes la visita de su ex marido y padre de sus dos hijos Kevin Federline, en el centro de rehabilitación Promises de Malibú (California), según PEOPLE. Detalla que Spears, ingresada desde el jueves, recibió la visita de Federline, quien permaneció en el lugar alrededor de hora y media. Ésta es la tercera vez que Spears ingresa al centro de rehabilitación. “Kevin desea que ella esté bien. Él la quiere y ya verán cómo arreglan la situación de los hijos”, dice PEOPLE. Por la nueva internación de la cantante se suspendió la vista sobre sus dos hijos fijada para el pasado jueves en un tribunal de Los Ángeles.
LA NIÑA ENFERMA
Lo dice hasta su propio padre: “No es más que una niñita enferma”. Jamie Spears, padre de Britney Spears, hacía estas declaraciones el pasado martes, después de haber internado a su hija en una clínica para rehabilitación de alcohólicos y drogadictos vip que tiene el esperanzador nombre de Promises (promesas) en Malibú (California). Pero la estrella del pop adolescente, que llegó a estar en la cima de la música ultracomercial tras vender 13 millones de copias de su primer disco, Baby one more time, en 1999, aún no parece estar lista para cumplir promesas puesto que no duró en la clínica ni 24 horas. Ni en esa ni en las varias que ha visitado en los últimos 10 días. Es más, desde que comenzó a dar la nota la pasada semana rapándose el pelo al cero y lanzándose a las calles peluca en ristre, el compromiso parece haber sido más bien el de escupir sobre su propia biografía.

Lo dice hasta su propio padre: “No es más que una niñita enferma”. Jamie Spears, padre de Britney Spears, hacía estas declaraciones el pasado martes, después de haber internado a su hija en una clínica para rehabilitación de alcohólicos y drogadictos vip que tiene el esperanzador nombre de Promises (promesas) en Malibú (California). Pero la estrella del pop adolescente, que llegó a estar en la cima de la música ultracomercial tras vender 13 millones de copias de su primer disco, Baby one more time, en 1999, aún no parece estar lista para cumplir promesas puesto que no duró en la clínica ni 24 horas. Ni en esa ni en las varias que ha visitado en los últimos 10 días. Es más, desde que comenzó a dar la nota la pasada semana rapándose el pelo al cero y lanzándose a las calles peluca en ristre, el compromiso parece haber sido más bien el de escupir sobre su propia biografía.