Los paramédicos de Sinaloa laboran con inseguridad en su día

De acuerdo con el diario EL DEBATE, los socorristas de Culiacán viven, literalmente, con el Jesús en la boca. Así lo demuestran la constancia de hechos violentos e intimidaciones de la que son víctimas los paramédicos de la Cruz Roja. Un ejemplo es el de Javier, un joven chofer que ha dedicado cinco años de su vida a salvar vidas en riesgo. Hoy en el Día del Socorrista los trabajadores de la benemérita institución consideran como un tema pendiente el de la seguridad en su persona. Hace apenas dos días, un tarde como cualquiera, sonó la chicharra y abordó, junto con una compañera, la ambulancia para atender un reporte de una niña grave por picadura de abejas que estaba en la clínica de la sindicatura de Tepuche. Poco antes de llegar, en un paraje solitario, un sujeto que viajaba en una motocicleta le cerró el pasó a la ambulancia. El sujeto obligó a bajar al paramédico y a atender a otra menor que le había picado un alacrán. El técnico en urgencias médicas le explicó que iba a otro servicio de urgencia por lo que desconocido lo insultó en repetidas ocasiones y lo amenazó. De pronto una camioneta de redilas llegó. Iba una niña. Javier se bajó de la unidad y sin decir nada subió a la menor a la ambulancia. Cuando iba abordar la unidad, el sujeto lo jaloneó y lo amenazó, refiere EL DEBATE.

La dirección de Secretaría de Seguridad Pública Municipal tiene asignado actualmente a un solo policía municipal para la seguridad de esta institución dedicada a la atención prehospitalaria. Paramédicos entrevistados solicitaron colocar más policías a las afueras y dentro de las instalaciones para mejorar las condiciones de trabajo, además de realizar más patrullajes a los alrededores.

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