El presidente del PAN, Germán Martínez, culpó ayer a los gobiernos estatales del PRI por el fracaso en la guerra contra el narco. Y ya encarrilado, hasta se lanzó contra un amigo público del presidente Felipe Calderón: Ernesto Zedillo. “Ahora no falta quienes, desde el fracaso de los gobiernos del PRI, sugieren la rendición en esta lucha. Otros desde el extranjero recomiendan legalizar la droga”, dijo. Los datos no soportan su declaración. En las últimas dos décadas, el PAN cogobernó con el PRI las entidades identificadas por la secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, como los “tres estados fallidos”: Chihuahua, Baja California y Sinaloa. Con Ernesto Ruffo Appel (PAN) se fortaleció el cártel de Tijuana; y Francisco Barrio Terrazas (PAN) estuvo al frente de Chihuahua cuando Amado Carrillo fundó, basado en el cártel de Juárez, el mayor grupo criminal en la historia de México: La Federación. Después de una cascada de declaraciones poco afortunadas de secretarios de Estado, el coordinador priísta en el Senado, Manlio Fabio Beltrones, propuso que el gabinete presidencial sea ratificado por la Cámara alta. ¿Por qué no? Otras democracias más maduras lo hacen, como las europeas o la norteamericana. VEA LA NOTA COMPLETA.
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