EL PAÍS publica que continúa inexorable en Italia la persecución a los gitanos. Las excavadoras del ayuntamiento de Milán, dirigido por la ultraderechista católica Letizia Moratti (Pueblo de la Libertad), han desalojado la pasada noche a unas 200 personas que habitaban en el campamento de vía Rubattino. Setenta bomberos y un contingente de policías y carabineros equipados como antidisturbios han sacado a la gente de la cama y les han obligado a dejar las chabolas. Cuarenta niños, que estudiaban en una escuela cercana, serán realojados provisionalmente en la Casa de la caridad. Sus profesores y algunos vecinos habían pedido el lunes en una manifestación que los gitanos, casi todos de origen rumano, no fueran desalojados. Sin éxito. El vicealcalde de Milán, Riccardo De Corato, ha recordado hoy que con este desalojo, el número 166 que realiza el equipo municipal,
“desaparece la última gran favela de la ciudad y se recupera para Milán una zona degradada: los bomberos han encontrado unas condiciones higiénicas terribles, y toneladas de basura”
De Corato ha subrayado que en tres años su ayuntamiento ha reducido el número de gitanos que viven en la ciudad “de 10.000 a menos de 3.000″.
“No daremos tregua a los ilegales porque Milán ha elegido una política de la legalidad que es además la línea de la Unión Europea”, ha declarado.

