EL MUNDO anuncia que los cuatro acusados de pretender atentar una sinagoga y un centro judío en Nueva York y de querer atacar aviones militares fueron declarados este lunes culpables por un jurado en la corte federal de Nueva York, informó la fiscalía. Los cuatro se enfrentan a una sentencia de cadena perpetua.
“Los acusados acordaron poner bombas y utilizar misiles con lo que creyeron que eran armas terroristas reales”, expresó a través de un comunicado el fiscal de Manhattan, Preet Bharara, que comentó que el terrorismo que existe dentro del país “es una seria amenaza”.
Los cuatro acusados, James Cromitie, David Williams, Onta Williams y Laguerre Payen, fueron arrestados el 20 de mayo de 2009 luego que un informante del Buró Federal de Investigaciones (FBI) les proveyera con material falso para cometer los ataques a la sinagoga y el centro judío, situados en el barrio neoyorquino del Bronx, y contra aviones militares de la base de la Guardia Aérea Nacional de Newburgh, situado a unos 100 kilómetros de Nueva York.
Según la fiscalía, en junio de 2008 un informante del FBI se contactó con Cromitie en Newburgh. Cromitie le explicó que sus padres habían vivido en Afganistán y mostró su enojo por la guerra que había en aquel país, comenta EL MUNDO.

