Los secuestrados por las FARC sobreviven en las selvas colombianas encadenados, maltratados y también enojados por la “perversidad del malo” y “la indiferencia del bueno”, según dicen en unas cartas hechas públicas hoy, informa la agencia EFE. “No es el dolor físico lo que nos hiere, no son las cadenas que llevamos colgadas a nuestros cuellos lo que nos atormenta, no son las permanentes enfermedades las que nos afligen. Es la agonía mental causada por la irracionalidad de todo esto, es el enojo que nos produce la perversidad del malo y la indiferencia del bueno”, dice una de esas misivas difundidas por RADIO CARACOL. Esta carta, firmada por el coronel de la policía Luis Mendieta, el ex congresista Orlando Beltrán, el ex gobernador Alan Jara, el capitán Enrique Murillo Sánchez, el teniente William Donato y el sargento Arbey Delgado Argote, fue dirigida al director de CARACOL RADIO, Darío Arismendi. Otras, de un total de ocho secuestrados, fueron entregados a sus familiares por la ex congresista Consuelo González de Perdomo, que fue liberada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)ARC junto con la ex candidata a la vicepresidencia de Colombia Clara Rojas el pasado 10 de enero, publica UNIVISION. A la vez que sirven de pruebas de supervivencia de sus firmantes, las cartas muestran la denigrante condición en que se encuentran en las selvas colombianas.
• EL PRESIDENTE URIBE VISITÓ A CLARA ROJAS Y A CONSUELO GONZÁLEZ (RADIO CARACOL)
AÚN QUEDAN 700: LA NACIÓN (COSTA RICA)
En su editorial, el diario señala que el contraste no pudo ser más grande, revelador y digno de consideración por quienes, realmente, defienden la democracia y los derechos humanos en el mundo. El pasado jueves, tras la liberación de las rehenes Clara Rojas y Consuelo González por parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el mandatario venezolano, Hugo Chávez, mediador en el proceso, pidió que el grupo narcoguerrillero fuera considerado una fuerza beligerante, no terrorista. Ese mismo día, sin embargo, ambas mujeres desautorizaron por completo el pedido presidencial, mientras los principales Gobiernos latinoamericanos, incluso los que han mostrado simpatías hacia Venezuela y felicitaron a Chávez por sus gestiones, se distanciaron del pedido. En declaraciones a la prensa, Clara Rojas calificó el secuestro como un “crimen de lesa humanidad” y añadió: “Me preocupa que ellos (las FARC) se dicen que son un ejército del pueblo, un ejército organizado, y uno ve que entrenan gente para secuestrar. En principio parecería ser una organización delictiva”. Consuelo González, por su parte, manifestó que “el hecho de privar a cualquiera de su libertad contra su voluntad, de aislarlo de su familia y del mundo”, no solo es condenable, sino que debe ser considerado “como una especie de tortura”. CONTINUE LEYENDO AQUÍ


