El diario español EL PAÍS en su sitio online publica esta mañana que el Instituto Karolinska de Estocolmo premió hoy con el Nobel de Medicina al trío germano-francés de virólogos formado por Harald zur Hausen, Francoise Barré-Sinoussi y Luc Montagnier, investigadores de virus causantes de cáncer y sida. El alemán zur Hausen, pionero en las investigaciones que relacionaban el virus del papiloma y el cáncer cervical, y los franceses Barré-Sinoussi y Montagnier, compartirán el galardón. Zur Hausen, nacido en 1936 en Gelsenkirchen, ha dedicado prácticamente toda su trayectoria a la lucha contra el cáncer y compaginado su carrera universitaria con la labor al frente de instituciones contra esa enfermedad. Estudió en Hamburgo, Bonn y Düsseldorf, donde se doctoró en 1960. Presidente y miembro fundador del prestigioso Instituto Alemán de Investigaciones sobre el Cáncer (DKFZ), publicó en 1976 un estudio entonces considerado revolucionario sobre la relación entre el virus del papiloma y el cáncer cervical. Barre-Sinoussi, nacida en 1947, viróloga e investigadora del Instituto Pasteur de París, se especializó en regulación de infecciones virales y adquirió notoriedad en el ámbito científico por sus trabajos en la identificación de VIH. Su colega y compatriota Montagnier, nacido en 1932 en Chabris y doctor en Medicina por la Universidad de Poitiers. Junto con su colega Barre-Sinoussi, consiguieron entre 1980 y 1984 aislar numerosos de retrovirus humanos de pacientes con infecciones sexuales, hemofílicos, madres que lo habían transmitido a sus hijos y personas que los habrían contraído en transfusiones, destaca la nota de EL PAÍS.
El diario español EL PAÍS en su sitio online publica esta mañana que el Instituto Karolinska de Estocolmo premió hoy con el Nobel de Medicina al trío germano-francés de virólogos formado por Harald zur Hausen, Francoise Barré-Sinoussi y Luc Montagnier, investigadores de virus causantes de cáncer y sida. El alemán zur Hausen, pionero en las investigaciones que relacionaban el virus del papiloma y el cáncer cervical, y los franceses Barré-Sinoussi y Montagnier, compartirán el galardón. Zur Hausen, nacido en 1936 en Gelsenkirchen, ha dedicado prácticamente toda su trayectoria a la lucha contra el cáncer y compaginado su carrera universitaria con la labor al frente de instituciones contra esa enfermedad. Estudió en Hamburgo, Bonn y Düsseldorf, donde se doctoró en 1960. Presidente y miembro fundador del prestigioso Instituto Alemán de Investigaciones sobre el Cáncer (DKFZ), publicó en 1976 un estudio entonces considerado revolucionario sobre la relación entre el virus del papiloma y el cáncer cervical. Barre-Sinoussi, nacida en 1947, viróloga e investigadora del Instituto Pasteur de París, se especializó en regulación de infecciones virales y adquirió notoriedad en el ámbito científico por sus trabajos en la identificación de VIH. Su colega y compatriota Montagnier, nacido en 1932 en Chabris y doctor en Medicina por la Universidad de Poitiers. Junto con su colega Barre-Sinoussi, consiguieron entre 1980 y 1984 aislar numerosos de retrovirus humanos de pacientes con infecciones sexuales, hemofílicos, madres que lo habían transmitido a sus hijos y personas que los habrían contraído en transfusiones, destaca la nota de EL PAÍS.
LAMENTAN QUE VACUNA CONTRA PAPILOMA SEA TAN CARA
Informa EL UNIVERSAL que el Premio Nobel de Medicina 2008, el alemán Harald zur Hausen, celebró con champán el galardón que le otorgó hoy el Instituto Karolinska de Estocolmo por su descubrimiento sobre el cáncer cervical, aunque lamentó que la vacuna contra la enfermedad sólo esté al alcance del mundo occidental. “La vacuna es aún demasiado cara. El mundo occidental se la puede permitir, pero sigue siendo un gran problema para los países en vías de desarrollo”, dijo el científico, tras conocer que había ganado el galardón por las investigaciones que permitieron relacionar el Virus del Papiloma Humano (VPH) con el cáncer cervical. El profesor Zur Hausen ganó el Nobel de forma compartida con los franceses Luc Montagnier y Françoise Barré-Sinoussi, estos últimos por el hallazgo del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). El científico alemán, de 72 años, recibió la noticia en la ciudad de Heidelberg y admitió que, pese a la sorpresa que suponía para él, “más o menos había intuido en algún momento que podría ganarlo”, explicó. El profesor celebró el premio con sus colaboradores descorchando una botella de champán y luego expuso a los medios la dimensión de sus investigaciones, pero también el lastre que supone que la vacuna no esté el alcance de todas las mujeres. En la década de los 70, Zur Hausen postuló que el virus del papiloma jugaba un rol en el desarrollo de este cáncer, el segundo más común entre las mujeres, lo que posteriormente llevó a la identificación del virus y el desarrollo de una vacuna, que está en el mercado desde 2006. “Si la vacuna fuera más económica de lo que ahora es podría emplearse de forma genérica en los países pobres y disminuiría de forma considerable el alto índice de mortalidad por ese cáncer”, dijo el profesor. Zur Hausen expresó su confianza en que en el futuro pueda bajar “de forma drástica” su precio y de que con ello esté al alcance de todas las mujeres, reporta EL UNIVERSAL.

