Con 901 millones de usuarios activos al mes, la red social de Mark Zuckerberg tiene ahora la vista puesta en los niños, la compañía estudia abrir sus puertas a los menores de 13 años. Hasta la fecha les prohíbe, en teoría, tener un perfil. Muchos de ellos -millones, según diversos estudios- han sorteado esa veda, en muchas instancias con la ayuda de sus propios padres.
De acuerdo con EL PAÍS, en 2011, Facebook registró unos ingresos de 3 mil 700 millones de dólares (2 mil 900 millones de euros al cambio actual), de los que un 12 por ciento, 445 millones, provino de juegos desarrollados por la empresa Zynga,responsable de FarmVille, Treasure Isle o Mafia Wars 2. Ahora sus gestores consideran ofrecer un mayor número de juegos infantiles, que podrían adquirir pasando por el filtro -y el pago- previo de sus padres.
Según fuentes conocedoras de las pruebas efectuadas ya por Facebook, se podría conectar los perfiles de los niños a los de sus padres, de modo que quedaran supeditados a ellos. Los adultos deberían autorizar las confirmaciones de amistades y las aplicaciones que usarían los menores. También podrían leer sus mensajes y supervisar sus fotografías. En ese nuevo tipo de perfil, los padres podrían también ser notificados de los grupos a los que se uniera el menor, además de los comentarios que efectuara en muros públicos.
La prohibición a menores no ha funcionado en la mayor red social del mundo, según destacan tanto fuentes de la empresa como estudiosos independientes. Un informe de la revista norteamericana Consumer Reports, del año pasado, concluyó que sólo en EU 7.5 millones de menores de 13 años emplean habitualmente Facebook, después de haber mentido sobre su edad. Otro estudio, publicado en noviembre en la revista especializada First Monday, encontró que un 95 por ciento de los padres cuyo hijo de 10 años tiene una cuenta en Facebook sabía acerca de ello. Un 78 por ciento había ayudado, de hecho, al niño a crear su perfil.
“Con la creciente preocupación y la presión sobre Facebook y su modelo de negocio, la empresa parece dispuesta a hacer lo que sea para identificar nuevas vías de ingresos y beneficios empresariales a corto plazo, para causar una impresión favorable sobre los inversores”, opina James Steyer, consejero delegado y fundador de la organización norteamericana Common Sense Media, que se dedica a analizar los efectos de los medios sobre los menores de edad. “Pero hay un asunto de crucial importancia aquí: no hay ninguna prueba de que Facebook tenga valor educativo o social alguno para los menores de 13 años”.

