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Trabajadores con rastrillos y escobas se desplegaban el martes a través de Nueva Orleans para limpiar las calles tras el paso del huracán Gustav, mientras funcionarios vigilaban de cerca los diques de la ciudad y pedían a los evacuados que se mantuvieran lejos, reporta REUTERS. La mitad de la ciudad inundada por el huracán Katrina tres años atrás estaba sin energía y el sistema de alcantarillado estaba dañado, pero los caudales que aumentaron por Gustav comenzaron a ceder, aliviando la presión sobre las barreras de concreto y de tierra que fallaron en el 2005. El colapso de los diques que protegen la ciudad, emplazada en zonas bajas, provocó la inundación del 80 por ciento de la localidad con el paso del devastador huracán Katrina, explica REUTERS.

